Centro de Cultura de Almería

Cajamar cumple 50 años y recuerda con una exposición el inicio de su actividad en Almería

19 de Abril, 2016

El 20 de abril, se cumplen 50 años desde que Cajamar abriera al público su primera oficina en Almería. Para conmemorar este aniversario, ha organizado una exposición con documentación y fotografías de su archivo institucional que recuerda cómo fueron los orígenes de su actividad, vinculada a las cooperativas agrícolas almerienses: sus primeros empleados, socios y clientes, sus primeros créditos, la apertura de sus primeras sucursales con el nombre de Caja Rural Provincial de Almería.

La exposición podrá visitarse hasta el próximo 6 de mayo en el Centro de Cultura de Cajamar, Puerta de Purchena, de 11 a 13:30 horas y de 18 a 20 horas.

Exposición 50 años primera oficina Cajamar Almería2

Apertura de la primera oficina

La Caja Rural Provincial de Almería abrió al público su primera oficina el miércoles 20 de abril de 1966, en la calle Méndez Nuñez 28, en un pequeño local compartido con la Unión Territorial de Cooperativas del Campo (UTECO), organización que había promovido su constitución en 1963. Este modesto local, que sería inaugurado oficialmente dos meses más tarde, el 25 de junio, representa el inicio de su actividad al público como entidad de crédito, al principio sólo con las cooperativas agrícolas y dos años después directamente ya con sus agricultores asociados, ya que en aquel momento la legislación limitaba a este sector la actividad de las cajas rurales, y no fue hasta años más tarde cuando pudo atender también a empresas y clientes particulares de los demás sectores económicos y de población.

Primera oficina de Mendez Núñez
El primer Consejo Rector estaba formado por el presidente Jesús Durbán Remón, presidente de la UTECO y socio de la Cooperativa Avícola y Ganadera de Almería; el secretario general, Juan del Águila Molina, secretario general de la UTECO y socio de la cooperativa San Isidro de Almería; el tesorero Juan Esteban Coca, de la cooperativa Santa Cruz de Canjáyar; y los vocales Juan García Jiménez, de la cooperativa San Isidro de Almería, y José Pérez Rodríguez, de la cooperativa Virgen de los Dolores, de Abla.

El 10 de agosto, con cargo a sus fondos propios, se concedieron los dos primeros préstamos, de 350.000 pesetas, a las cooperativas Sierra Nevada de Canjáyar y Costa del Sol de Balerma.

El saldo de la actividad económica desarrollada este año (casi toda ella resultado de operaciones de exportación de uva de las cooperativas asociadas) ascendió a 14.676.436 pesetas y el resultado final obtenido al cierre del ejercicio por la entidad fue de 55.300 pesetas.

Los primeros empleados

La Junta Rectora celebrada el 3 de febrero de 1966, a propuesta del secretario general, Juan del Águila Molina, acordó que el personal encargado de atender el funcionamiento de la Caja Rural fuese el mismo adscrito a la UTECO, contratándose sólo con cargo a la entidad de crédito al secretario de la Hermandad de Labradores de Adra, Miguel Rodríguez Guillén, persona que, por su preparación y calidad humana, era a su juicio la más indicada para el puesto de “cajero”. Fue dado de alta el 1 de abril de 1966 y figura como el primer empleado de la entidad.

Oficina Balanegra Caja Rural Provincial

Además, ante la necesidad de determinar las funciones del resto del personal, a propuesta en este caso del presidente, se tomó el acuerdo de que el secretario de la UTECO, Juan del Águila Molina, fuese el director de la Caja Rural y que el contable de la UTECO, Felipe Ibáñez Ventura, desempeñara el puesto de interventor, facultando asimismo al nuevo director para que contratase el personal auxiliar y subalterno.

Unas semanas más tarde, se incorporó Damián Navarro Murcia como auxiliar de oficina, quedando así cubierta la plantilla de personal con la que la Caja Rural Provincial de Almería inició su actividad.

Así comenzó la Caja Rural Provincial de Almería: en un local modesto, teniendo limitadas sus operaciones de financiación exclusivamente a las cooperativas del campo asociadas, realizando pequeñas operaciones crediticias y líneas de descuento para suministros de semillas, abonos y fertilizantes, y ayudándolas también a la confección, venta y exportación de sus producciones, así como a la gestión de su tesorería y contabilidad. Pero sin poder conceder aún créditos o préstamos a personas particulares, lo que encorsetaba su actuación y la confinaba a un ritmo muy lento de crecimiento, casi desesperante para los deseos y necesidades de sus impulsores.

Exposición 50 años primera oficina Cajamar Almería