Cómo han cambiado las casas en la playa

28 de Agosto, 2019

Con el paso de los años, el componente especulativo de la segunda residencia en costa se ha ido diluyendo. Mientras que hace unos años era habitual comprar y vender de forma exprés, ahora empieza a primar el uso residencial y se compra para habitar el inmueble y disfrutar de él. Otro cambio que podemos notar es que, aunque el comprador británico sigue siendo el comprador extranjero por excelencia, el catálogo de nacionalidades se ha ampliado de un modo increíble. Además, si queremos buscar una residencia de obra nueva en costa, veremos que la apuesta por la eficiencia energética es uno de los aspectos que va a encarecer el inmueble, aunque esta inversión se amortiza con el tiempo. Las actuales residencias costeras tratan de minimizar el impacto ambiental, por eso no es extraño encontrar edificaciones con un certificado energético B como poco. No obstante, pese a estos cambios, considerados por la mayoría como positivos, las costas españolas siguen siendo un lugar idóneo para invertir en una segunda residencia.