Mar 2018

¿Conoces todas las ventajas del aprovechamiento de los restos vegetales?

22 de Marzo, 2018

La incorporación de los restos vegetales al suelo permite reducir notablemente el aporte de fertilizantes, a la vez que se reduce la generación de residuos.

Los modelos de producción intensiva consiguen incrementar niveles producción y rentabilidad. Aunque este incremento productivo se ha basado, en la mayor parte de los casos, en un incremento de los insumos utilizados, siendo necesario optimizar el uso de los mismos para asegurar la sostenibilidad tanto económica como medioambiental de los diferentes sistemas de producción.

¿Conoces todas las ventajas del aprovechamiento de los restos vegetales?

En este contexto, en cualquier explotación la mejora del balance económico pasa por la reducción de costes de producción, y la incorporación de los restos de cultivo, incide en la reducción de costes de producción, y es donde el paradigma productivo basado en conceptos propios de la economía circular, a escala de explotación, puede tener su mayor impacto. En este sentido se propone una estrategia de manejo sostenible de la explotación, basada en la reducción del uso de insumos externos y la utilización de recursos endógenos, tales como son los restos de cultivo, con lo que además de reducir al máximo la generación de residuos, contribuirá a incrementar la calidad del suelo.

Las principales amenazas que afectan a la calidad del suelo en los cultivos en invernadero son: compactación, salinización, pérdida de materia orgánica y pérdida de biodiversidad. En la solución de la mayor parte de estas amenazas, juega un papel esencial la materia orgánica. Es por ello, que el uso de una combinación de materias orgánicas frescas, tales como los restos de cosecha “in situ” y otras más estables, como el compost de residuos vegetales o el estiércol, puede ser una buena estrategia para conseguir los objetivos perseguidos, siempre y cuando se añada en las cantidades adecuadas, evitando excesos que resultarían perjudiciales para el propio suelo y para el resto de sistemas asociados a él.

¿Conoces todas las ventajas del aprovechamiento de los restos vegetales?

Para incorporar los restos de cultivo en los invernaderos es necesario despojarlos de la rafia con que se entutoraron y preferible triturarlos previamente. Esto se podrá hacer directamente sobre el propio suelo siempre y cuando no esté arenado, puesto que la incorporación de restos picados directamente en la arena puede modificar el papel que se pretende de este tipo de acolchado. Una vez picados, se incorporarán al suelo con pases cruzados de cultivador o de rotavator. Si mantenemos la arena, entonces será preferible triturarlos en el pasillo, abrir carillas, distribuirlos junto con el compost o el estiércol que se desee e incorporarlos y mezclarlos con el suelo mediante pase de motocultor, rotavator o similar, lo que encarecerá las labores iniciales de cultivo, en comparación con un suelo no acolchado con arena.

Las realización correcta de las labores indicadas, junto con el uso de la materia orgánica, y un buen manejo del riego, servirán, además, para corregir el problema de compactación tan común en los invernaderos del sureste español, incrementar el contenido de materia orgánica, mejorar las condiciones físicas y, sobre todo, tenderán a incrementar la biodiversidad del suelo, aspecto esencial para la promoción del crecimiento de los cultivos.

En ensayos realizados por la Estación Experimental Cajamar en colaboración con la Universidad de Almería, se ha demostrado el importante ahorro de fertilizantes que se obtiene al realizar un manejo del suelo basado en incorporar los restos vegetales junto con materia orgánica cada año, no obstante, se ha puesto de manifiesto que aumenta el contenido de sales del suelo, por lo que es necesario monitorizar el contenido nutricional del mismo y realizar un manejo adecuado del riego, que ayude a controlar la liberación de nutrientes al suelo.

¿Conoces todas las ventajas del aprovechamiento de los restos vegetales?
Juan Carlos Gázquez Garrido
Estación Experimental Cajamar