Porque en Cajamar no solo somos una entidad financiera; somos una caja rural con ADN cooperativo. Nacimos del campo y para el campo. Entendemos el sacrificio que supone cada cosecha y la incertidumbre del clima, porque llevamos más de medio siglo caminando al lado de agricultores y ganaderos, compartiendo sus preocupaciones y celebrando sus éxitos como si fueran propios.